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Gota a gota

18 septiembre 2013

Gota a gota,

golpe a golpe de cadera,

desarmando al mal sendero,

alumbrando el futuro que era,

y que ya llega,

que tú has sembrado en mis adentros.

Gota a gota,

vida y sendero,

decantando un vino nuevo

que desbarate odres viejos.

Pon que ahora, en cada gota,

no eres solo tú ni yo,

vida ensanchada que ya celebra el fermento.

Un nosotros que es ella, o él,

el aliento de lo nuevo,

de tu vida en la mía,

de una vida que no es nuestra,

pero que nosotros cuidaremos.

Gota a gota,

ya llega, ya es,

la lluvia que empapa la tierra,

que la riega en sequía,

que es tu vida,

cada vez más profunda,

más vida,

más tuya,

más nuestra.

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Partir

2 marzo 2010

Cuando se decide partir, es necesario hacer las maletas, ensillar nuestro asno y ponerse en camino. La montaña apenas se vislumbra en la lejanía. Es necesario partir al alba.

Se trata de una gran marcha. Hay que decir adiós. ¿A qué?

A todo y a nada.

A nada, porque el mundo que dejamos estará siempre cerca de nosotros, en nosotros, hasta nuestro último aliento, siempre así de cerca. Incluso siendo rechazado, encontrará la oportunidad de surgir con más vehemencia si cabe, en el interior de nosotros mismos.

A todo, porque cuando se parte a la búsqueda de lo absoluto, cortamos los puentes con todo aquello que podría distraernos.

La separación, finalmente, no se da en el alejamiento sino en el desprendimiento. Hay que evitar, a cualquier precio, que nuestra personalidad se repliegue sobre sí misma, que construya una ciudadela.

Antes de marcharse, hay que dar algunos hachazos. Cortando alrededor, se visualiza inmediatamente lo que hay que hay que cortar en uno mismo. Pero no es necesario estar totalmente desligado de todo y de sí para poder partir.

¿Qué llevar consigo? Toda la persona y nada menos. Extraña respuesta después de haber dicho que hay que dejar todo  y sobre todo dejarse uno mismo. Y cierto es sin embargo; hay que llevarse uno mismo entero. Muchos sólo parten aparentemente. Se crean una personalidad artificial, y es este robot, esta sombra de ellos, lo que envían. No entran jamás por completo en la experiencia.

Cuando se marcha es necesario colgar sobre el asno todo lo que se posee y partir con todo lo que se es, hay que tomarlo todo, las grandezas y las debilidades, las grandes esperanzas y las tendencias más bajas y violentas. Todo, todo; porque todo debe pasar por el fuego.

P. YVES RAGUIN, Chemins de la contemplation
Traducción de Teresa Narbona Rodríguez

Acariciar los sueños

11 agosto 2009

“El que quiera ser el primero, que se haga vuestro servidor”  (Mc 10, 44-45)

Si alguien me hubiera avisado de que, lo que escribí hace un año acabaría por hacerse realidad de la manera más providencial posible, no hubiera dado crédito alguno.

Ha transcurrido el tiempo suficiente como para perder grandes riquezas y pobrezas que desbordaban mi alforja: seguridades, miedos, certezas, asideros…

Tramo en baches, que sin embargo se torna nuevo aliento a mis anhelos. Perder para ganar, dejar de controlar cada minuto para abrirme a la sorpresa.

Y aquí están. A mis casi veinticuatros otoños en flor, me invade el vértigo de sentirme tremendamente afortunada. La fortuna de poder ir acariciando, dibujando con trazos tímidos mis sueños. TODOS mis sueños.

La vida me deja rozar, siquiera un poquito, con la yema de mis dedos, todos y cada uno de los profundos sueños que me hacen vivir despierta.

Ahora y como siempre, solo puedo decir GRACIAS. Sentirme en la infinitud del que espera, con el cielo como límite, aventura un nuevo mañana.

Se me regala una nueva oportunidad de aprender a amar, de viajar con mi historia al encuentro de otras historias que con certeza, quedarán enlazadas para siempre.

Perder el norte, mi norte, mis egoismos y vanidades, mis exigencias… encontrar el sur, mi sur, el lugar de los olvidados, la morada preferida de Dios.

Bangassou (República Centroafricana) me acogerá a partir de diciembre, se convertirá en el sueño que acariciaremos juntos, en el punto de inflexión de un corazón de carne.

Señor, con mis grandes torpezas, con mis sombras. Pero también con mis dones e ilusiones, sabiendo que poco voy a hacer…que eres Tú el que sigues obrando mi vida en salvación. Quiero embarrarme, meterme hasta el fango, modelar con mis hermanos el Reino que tú soñaste desde siempre.

Y a mis casi veinticuatro otoños en flor, si se trata de perder, yo sólo quiero perder el norte…que ojalá siempre, siempre, me lleve hasta el sur.

Me basta

22 junio 2009

Aunque intentes eludirlas, ellas siempre llegan. En forma de casualidades, personas, momentos concretos o punzadas en lo profundo. No importa, siempre vuelven. Son los interrogantes que ahogan el minutero, porque  requieren paciencia.
El problema no es que las preguntas llamen a tu mente, sino que te martilleen el corazón. Entonces ya es demasiado tarde, te han visto, te han atrapado y no puedes escaparte.
Y yo lo confieso: las he estado evitando;se clavaban donde todavía mi ánimo no podía llegar, en lo insoportable de la incertidumbre y la soledad.

Domingo 21 de junio: buena compañía, guitarra a la espalda, papel y boli en mano. Le doy la bienvenida a la época estival y me dispongo a enfrentarme, por primera vez, a las preguntas que me claman, a los por qués sin porques

Es dificil condensar en una mañana la historia de toda una etapa, querer desgranar los rostros, colorear de nuevo en mi mente los paisajes o recrear las conversaciones que pronunciaban más “nosotros” que “yos”. Imposible no emocionarse con un sinfín de pequeñeces acumuladas a lo largo de estos años.

Me pierdo entre la naturaleza. Estoy sola. He logrado salir del ruido ensordecedor de la ciudad, del ritmo frenetico del horario y las prisas, y lo ùnico que oigo es el silbido de los pájaros y el crujir de las ramas de los árboles. He de reconocerlo también, aunque evito pararme; vivir el día a cámara lenta es una gozada, conecta con mi yo más profundo, conecta con ÉL.
Saco la guitarra. Miro a un lado, a otro. Continúo sola. Me parece casi increíble, encantador. Me atrevo a entonar a viva voz, sin importarme si desentono o canto mal. Entonces se desatan todos los sentimientos y emociones aprisionados largos meses atrás en mi corazón-coraza: brotan como un torrente, imparables, a borbotones,sin pedir permiso, sin enjuiciar nada. Simplemente son y están en mi. Pero no importa, no hay nadie, solos Él y yo.

Me permito una última pregunta: ¿Y cómo sería mi vida si mi camino no hubiera pasado por aquí, por Madrid?

No lo sé, y no tengo ganas de averiguarlo. Doy infinitas gracias por todas las curvas del sendero, por todas las encrucijadas, por las heridas cicatrizadas,por el esfuerzo con recompensa, por los sueños cumplidos, por… (imposible expresarlo en palabras).

Realmente ya no me importan las preguntas, ni las respuestas, ni los por qués, ni los porques; porque (cierto es que sí que atesoro algunos “porques”) me basta con saber que estás aquí.

Recojo el cuaderno, la guitarra, me calzo las zapatillas y retomo de nuevo la civilización. Con interrogantes, sin respuestas. Lo único que siento claro es que voy recuperando “mi amor primero”. Ya saben, ese que te toca y no te abandona jamás.

“Me basta“, simplemente. La forma es lo de menos. Estamos. ÉL y yo. Somos.

Ultimamente siento cómo se me estancan las palabras. Me resulta muy complicado sentarme a escribir. Pero casi ni esto me importa: “Me basta”. Yo me entiendo, y sé que Él también.

Esta primavera

19 abril 2009

“Es mejor caminar, que parar y ponerse a temblar”

                                                Revolver

Avanzar aún cuando el único que comprende el sentido de tus pasos eres tú y el impulso que te llevó el darlos. Avanzar, incluso cuando los pasos dejaron de tener un rumbo fijo, y ya no hay quíen los entienda.

Cada día trae su propio afán, y cada primavera sus propias flores.  Sembrar margaritas, y cosechar rosas: preciosas, elegantes, distinguidas, pero no exentas de espinas. Es la belleza que se torna intocable, dolorosa, punzante.

“Camina mientras tengas luz”, me dijo una vez un sacerdote al que aprecio mucho, y eso hago. Apenas la luz vacilante de un candil que se consuma, apenas la certeza de saber que me acompaña la fe, mis mejores anhelos, y la seguridad de que el universo conspira a nuestro favor.

Despertarme cada mañana pidiendo un corazón de carne, unas manos amorosas de Alfarero que descascarillen la coraza que me envuelve, para que yo también, aún sin luz, pueda lavar los pies, escuchar el grito silencioso de mi hermano que duerme entre cartones en la zapateria de abajo, de Stalin, que ya no está con el periódico de la farola en mi calledsc_0214, y al que le sustituye un paisano, que ahora canta “aleluya” a todas horas, y a mí se me saltan las lágrimas. Las abuelitas de la parroquia, que siempre me saludan y besan con cariño, y los niños… que se cuelgan a mi cuello y recogen piñas para mí… para todos ellos, cada mañana imploro un corazón de carne, sin luz, pero de carne, tiernito, esponjoso.
Sólo puedo decir que sólo tengo miedo a quedarme en las palabras, a componer frases más o menos bonitas, pero que es preciso enterrar, porque es letra muerta.

He tachado de mi diccionario el verbo equivocarse, ya que, ¿es posible equivocarse, dando pasos hacia lo que sueñas, hacia lo que quieres construir, hacia tus impulsos más verdaderos?
Muchos son los desvíos del camino, las benditas encrucijadas, y los paisajes que queda por contemplar,  mas lo único que importa es conjugar “te quieros” en cada paso, en cada gesto, en cada saludo, en cada…

Y entonces…esta primavera, a la que no hay quien la entienda… también florece.

La luz, pequeña, débil, que se comparte junto a las demás.


 

 

“Prefiero un error contigo, que sin Ti, llegar a acertar, prefiero dar un salto al vacío que seguir mirando atrás”

Ciento Ochena Grados

Para vivir las horas… la amistad.

5 noviembre 2008

Un hombre joven pidió: HÁBLANOS DE LA AMISTAD
Y él dijo:
Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades. Él es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento.
Y él vuestra mesa y vuestro hogar.
Porque vosotros os precipitáis hacia él con vuestro hambre y lo buscáis sedientos de paz.
Cuando vuestro amigo os hable con sinceridad, no temáis vuestro propio “no” ni detengáis el “si”.
Y cuando él permanezca en silencio, que vuestro corazón no cese de oír su corazón.
Porque cuando hay amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas las esperanzas nacen y se comparten en espontánea alegría.
Cuando os separéis de un amigo, no sufráis.
Porque lo que más amáis en él se volverá nítido en su ausencia, como la montaña es más clara desde el llano para el montañés.
Y no permitáis más propósito en la amistad que la consolidación del espíritu.
Porque el amor que no busca más que la dilucidación de su propio misterio, no es amor sino una red que, lanzada, solo recoge lo inútil.
Que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.
Si él ha de conocer el menguante de vuestra marea, que también conozca su creciente.
Porque, ¿qué amigo es el que buscáis para matar las horas?
Buscadlo siempre para vivir las horas.
Porque él existe para colmar vuestra necesidad, no vuestro vacío.
Y permitid que haya risa y placeres compartidos en la dulzura de la amistad.
Porque en el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su alborada y se refresca.

KHALIL GIBRAN

   Amiga, hermana. Que tejimos juntas un tiempo de horas vividas. Nunca faltará el soplo de aire fresco que levante a su paso los recuerdos de infancia, las travesuras sanas, la risa contagiada.
Alzaré los cantos que nos vieron nacer, como carnes distintas y un mismo sentir, para grabar a fuego tus proyectos en mi pecho.
Existe la distancia, pero jamás el olvido, y pido al dueño de todo sueño que todas tus empresas lleguen a buen puerto.
   Hace tiempo que no tengo la ocasión de estrechar tu mano y lanzarte mi te quiero, pero ya lo sabes.
Dios nunca entenderá si nos distanciamos, si dejamos crecer la hierba en nuestro jardín, en lugar de sembrar nuevas flores, aunque sea otoño.

   Gracias porque cuando me perdí, tú estabas ahí, dispuesta a recoger cada uno de mis pedazos rotos.

   Este verano descubrí que la canción de Rosana “Si tú no estás aquí”, es una carta a su hermana, escrita después de que ésta intentara suicidarse. Hoy, en cierto sentido me recuerda a ti, por aquello de  “Dios no va entender por qué te vas”, de nuestras vidas, tan lejos.

   Un último pensamiento:

 

El fue quien nos unió

 

“Lo que Él unió, no lo separemos nosotros”

Desnudarse en lo insondable

5 junio 2008

La gota que colma este loco delirio
paso a paso, palmo a palmo,
no es posible razonar, calcular,
sólo desnudarse en lo insondable,
revestirse de la paz.

La mirada suspira encuentro,
declina la palabra,
el silencio abraza,
una soledad poblada,
de fantasmas del pasado,
temores del mañana.

Para grabar a fuego en las entrañas
la ley de su transitar,
desnudarse en lo insondable,
revestirse de la paz.

Paso a paso,
huella a huella,
divisando el horizonte en llamas,
deshabitado de miedos,
derrotado de fantasmas.

Desnudarse en lo insondable,
calor,dulzura,vida,
revestirse en la mañana,
de una nueva claridad.

TeSs

de una conversación no-cualquiera.